Páginas

domingo, 12 de octubre de 2025

Disfrutar corriendo

Bueno, pues lo voy a confesar. Me estoy preparando una media maratón. Llevo más de dos años corriendo y en estas últimas semanas me he ido planteando una ilusión: superarme a mí mismo. Quizá para algunos sea tarde que se me ocurran estas cosas cuando estoy a punto de cumplir 33 años, pero cada cierto tiempo me estoy motivando por distintas casuísticas. En una ocasión es por comprarme unas zapatillas en condiciones, en otras es por hacer ejercicio con unas mallas largas y en otras porque si me regalan una camiseta por apuntarme (y pagar) una carrera uno corre con otro brío.

Llevo un tiempo disfrutando de correr, concretamente en septiembre, cuando se cumplió una de mis expectativas simbólicas, la de bajar de 40 minutos en los diez kilómetros. Se hizo no sin sufrimiento, con un bajón mental y una capacidad de reconstrucción que no pensé que a mí me pudiera pasar. Me pudo la confianza hasta que pensé que llegados a este punto sería una decepción para mí mismo no seguir dando zancadas. La recompensa llegó en la meta, cuando vi que el 39 era mucho más que posible. Lo cacé y entonces todas las cuestas de Gran Vía y Princesa que me martillearon la cabeza fueron necesarias para la recompensa final. Ese gesto me cambió el ánimo desde lo hondo hasta la cima. Qué cosas. Qué pequeñas cosas.

De ahí que uno cobre algo de sentido en continuar con el ritmo establecido (incluso mayor). La siguiente parada, viendo que mis piernas están empezando a sorprenderme, sería una media maratón. No diría que la haría con la gorra, pero sí me marco un objetivo ambicioso, algo de picante que me permita recuperar las mariposas del nerviosismo. He de decir, no obstante, que si la adrenalina viene a verme no es en un estado que pueda reconocer. La anterior carrera la gestioné desde el inicio de una manera pésima y viví de las rentas, algo que no deseo repetir en esta ocasión —en casa: en Jaén— porque no necesariamente correr debe ser sufrir. No es lo que he aprendido en esta época reciente. Eso sí, si la adrenalina aparece, que me ayude, coño.

Quiero pasármelo bien y superarme, sin rayar la decepción, por eso la experiencia es fundamental. La experiencia del aprendizaje, me refiero. Necesito correr en competición para conocer a mi cuerpo y sentir su progresión. Como decía antes, no voy sobrado, pero sí que me siento muy preparado para que una media maratón no me sobrepase. Quiero hacer varias y sentirme en cada una de ellas. Regulándome. Y como soy así de ansias cuando me marco un objetivo, me duermo todos estos días imaginando el momento de la salida y los posteriores 21.097 metros que conformarán el recorrido. Quiero que llegue ya y que no se apaguen las ganas de correr. Antes odiaba los días de tiradas y ahora los estoy deseando porque es una de esas jornadas de confirmación.

Mi Twitter: @Ninozurich
*Fotografía propia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario