Yo puedo respetar los que prefieran el frío antes que el calor, incluso los que prefieran tomar Nesquik por encima del Cola Cao, pues cada uno tiene sus taras y debe aprender a sobrellevarlas, y aquí paro. Todo tiene un pase. Lo de intentar alinear nuestro reloj biológico por temas saludables y hacerlo coincidir con los ritmos circadianos sin ni siquiera explicarnos lo que es me parece otra estratagema más para enjaular a los trabajadores. Y es que me hace gracia que uno de los argumentos principales de esta hipotética perpetuidad del horario de invierno se base en "ir a trabajar" y no en el bienestar diario (mental o físico, por ejemplo). Se me viene a la cabeza una de las frases que leí en Twitter y que representa el sentir: "Me la sudan los ritmos y lo que quiero es que sea de noche cuando estoy en el trabajo". Pues sí, el tiempo libre es el que necesita luz.
Hay que malpensar. Otra vez el ciudadano en el ojo del huracán: mayor productividad a costa de la vida de los que más trabajan. A mí a veces me da la sensación que los que toman las decisiones, aparte de no cotizar apenas, no entienden cómo funciona la rutina de una jornada laboral media. Por eso cuando enaltecen sus discursos lo hacen sin la más mínima empatía ni puta idea, claro. Y se nota. Sobre todo "la España que madruga" de la que se llenan la boca de repetir como si representaran a todos ellos y no son más que unos juegos de querer a ser Dios en miniatura. Yo lo que quiero es que en verano se pueda hacer vida social y que la gente sea feliz. No es tan difícil contentarnos, por mucho que se empeñen en obviar la realidad.
¿Alguno notáis la alineación de vuestro cuerpo con el universo y que el alma esté en consonancia con el sol? Ni siquiera te lo planteabas hasta que escuchaste que había una posibilidad. Que es lo que me pasó a mí. Ya es suficiente esfuerzo que en invierno sacrifiquemos horas de luz por aprovechar la mañana, como si madrugar fuera un ejercicio de sumo placer. "Es que en España os acostáis muy tarde". ¿Y qué? Ni que fuera penalizable estar hasta las 12 de la noche conversando con tu pareja. Todo está mal en esta vida y todo el mundo tiene la autoridad de juzgar. Si ese alemán no hubiera nacido en Alemania no le parecería tan fatal entusiasmarse por el rayo de sol en la terraza que por unos instantes te hace olvidar el puto frío que hace. Coño ya.
Mi Twitter: @Ninozurich
*Fotografía tomada de iStock.

No hay comentarios:
Publicar un comentario